ARTROSIS
ARTROSIS

Consulta Especializada en Artrosis

Un 10% de la población española sufre artrosis, siendo la cuarta parte de los casos que se atienden en las consultas de Reumatología. Además, es la primera causa de incapacidad permanente y la tercera de incapacidad laboral temporal.

Aunque es una patología que suele estar asociada a la vejez, no solo afecta a las personas mayores. Debido al estilo de vida de la sociedad actual, han comenzado a encontrarse casos de artrosis en grupos de riesgo más jóvenes como los deportistas o las mujeres postmenopáusicas.

Por eso en CECOTEN hemos creado una Consulta Especializada en Artrosis para poder diagnosticar y tratar esta patología tan prevalente. Si estás en alguno de los grupos de riesgo y notas alguno de los síntomas de la artrosis, pide cita a través del formulario o llamando al teléfono 922 985 522.

¿Para quién está dirigida?

El dolor y la pérdida de movilidad son los dos síntomas más frecuentes de esta patología e influyen gravemente en la calidad de vida de los pacientes, sobre todo a medida que la patología va avanzando.

Aunque el dolor es siempre muy influyente en el día a día de los pacientes con artrosis, lo peor es la limitación funcional ya que está relacionada con la imposibilidad de caminar y a la larga con una limitación a la hora de hacer actividades tan cotidianas como ducharse o vestirse.

La Consulta Especializada en Artrosis está destinada a todos los pacientes que están sufriendo alguno de los síntomas de esta patología y no han sido diagnosticados previamente y también para quienes ya hayan recibido un tratamiento previo que no les ha ayudado a reducir el dolor y a mejorar su vida con artrosis.

En CECOTEN seguimos estos pasos para el diagnóstico de la artrosis en la consulta:

  • Entrevista médica: El especialista formula diferentes preguntas al paciente para conocer en profundidad el alcance de su dolencia.
  • Revisión de pruebas médicas: Si el paciente se ha hecho previamente alguna prueba diagnóstica como ecografías, resonancias o radiografías, el especialista las revisa para poder familiarizarse con el caso y emitir un diagnóstico preciso.
  • Exploración física: El médico revisará la zona afectada para valorar la lesión.
  • Diagnóstico y tratamiento: Es posible que el especialista requiera la realización de pruebas complementarias para poder ofrecer un diagnóstico preciso al paciente.

Actualmente no se conocen exactamente las causas que provocan la artrosis, pero sí que hay una serie de factores asociados a su aparición:

  • Edad: La mitad de las personas mayores de 65 años muestran signos de artrosis en sus articulaciones, aunque no refieran síntomas.
  • Genética: Aunque esta patología no es hereditaria, puede aparecer con más facilidad en los pacientes con antecedentes familiares.
  • Sedentarismo: El riesgo de padecer artrosis aumenta en las personas que no realizan ejercicio físico.
  • Menopausia: Entre los factores de la aparición de la artrosis también encontramos la reducción de la cantidad de estrógenos que caracteriza a la menopausia.
  • Obesidad: No solo influye en la aparición de la artrosis sino también en el agravamiento de los síntomas.
  • Actividad laboral: La repetición a largo plazo de los movimientos articulares de algunas profesiones como peluqueros o albañiles pueden también estar relacionados con la aparición de la artrosis.
  • Lesiones deportivas: Los deportistas de élite que han tenido lesiones traumáticas tienen más probabilidades de desarrollar artrosis.

Normalmente la artrosis se manifiesta en cuatro zonas:

  • Artrosis de rodilla: Es el tipo de artrosis más frecuente y puede ser de dos tipos, por el envejecimiento de la articulación o por alguna lesión previa. La evolución de la patología provoca dolor en los pacientes y puede acabar produciéndoles cojera.
  • Artrosis de manos: Es la segunda más común en España y aunque se produce en una articulación acaba extendiéndose por toda la mano. Deforma los dedos y afecta gravemente al día a día de los pacientes.
  • Artrosis cervical: Su síntoma más frecuente es el dolor de cuello, aunque los pacientes también pueden notar rigidez. En ocasiones pasa inadvertida porque no produce síntomas o porque sus síntomas pueden asociarse a otras patologías.
  • Artrosis lumbar: Similar a la cervical, aparece tras la lesión o degeneración del cartílago de las articulaciones de la columna lumbar y su síntoma más frecuente es el dolor lumbar que desaparece con reposo.
  • Artrosis de cadera: El dolor aparece sobre todo en la ingle y la zona interna del muslo y va afectando al día a día de los pacientes provocando que les sea difícil cruzar las piernas o caminar sin cojera.

A la hora del tratamiento de la artrosis, lo más importante es mejorar el dolor y la incapacidad funcional de los pacientes sin provocar efectos secundarios:

  • Ejercicios: Para mejorar la evolución de la enfermedad y evitar que se agraven los síntomas, es esencial que cada paciente cuente con una tabla de ejercicios personalizada realizada por un especialista.
  • Medicamentos: Su objetivo es ayudar a preservar el cartílago y frenar la degeneración articular asociada a la artrosis.
  • Antiinflamatorios: Para reducir la inflamación y el dolor de la zona afectada, es probable que el especialista recomiende tomar antiinflamatorios o analgésicos.
  • Cirugía: Cuando el paciente alcanza una discapacidad considerable o no se logra controlar el dolor es recomendable someterse a una intervención quirúrgica. Aquí se destacan 3 tipos diferentes, la osteotomía, la artroplastia y una técnica basada en la limpieza de la articulación.

Área de interés

SOLICITA INFORMACIÓN/CITA