Cuando pensamos en una lesión laboral, la imagen suele ser bastante clara: cargar sacos, levantar peso, trabajar en la construcción o pasar horas conduciendo. Sin embargo, existe un tipo de lesión mucho más frecuente, silenciosa y, paradójicamente, más normalizada: la que aparece sin golpes, sin caídas y sin un momento concreto que marque un antes y un después. Descubre en el siguiente blog como las lesiones laborales por movimientos repetitivos pueden perjudicar tu salud.
Un trabajador de oficina puede realizar más de 10.000 movimientos de muñeca al día utilizando ratón y teclado. Un músico repite durante horas el mismo patrón de movimiento con los dedos o la muñeca. Un sanitario mantiene posturas forzadas, giros cervicales constantes y tensión en hombros y espalda durante turnos prolongados. Ninguno de ellos “carga peso” en el sentido tradicional, pero todos están sometiendo su sistema musculoesquelético a un estrés continuo.
Estas son las lesiones laborales invisibles, aquellas que avanzan poco a poco, sin avisar, hasta que el dolor deja de ser una molestia ocasional y empieza a condicionar la vida diaria.
¿Qué son realmente las lesiones laborales por movimientos repetitivos?
Las lesiones laborales por microgestos o movimientos repetitivos se producen cuando una estructura del cuerpo —tendones, músculos, nervios o articulaciones— se somete a un uso repetido, mantenido y sin suficiente recuperación. A diferencia de un traumatismo agudo, aquí no existe un momento concreto de lesión.
El daño es progresivo. Al principio aparece como rigidez, cansancio o una ligera molestia que desaparece al descansar. Con el tiempo, esa señal se vuelve más frecuente, más intensa y empieza a interferir en tareas cotidianas como escribir, conducir, dormir o incluso sujetar objetos.
Desde el punto de vista médico, hablamos de trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo, uno de los principales motivos de baja laboral en países desarrollados.
El gran error: creer que solo se lesionan quienes hacen trabajos físicos
Durante años se ha asociado la lesión laboral al esfuerzo físico intenso. Esta idea no solo es errónea, sino peligrosa, porque retrasa el diagnóstico y el tratamiento.
El cuerpo humano no está diseñado para:
- Mantener la misma postura durante horas
- Repetir el mismo gesto miles de veces al día
- Trabajar con tensión muscular constante
- Ignorar señales de dolor durante semanas o meses
En consulta es muy habitual escuchar frases como:
“Pero si yo solo trabajo sentado”
“No hago esfuerzo físico”
“Será estrés, ya se pasará”
Y, sin embargo, las pruebas clínicas muestran tendinopatías avanzadas, atrapamientos nerviosos o sobrecargas musculares importantes.
Oficina, ratón y teclado: el origen de muchas lesiones silenciosas
El entorno de oficina es uno de los grandes protagonistas de este tipo de lesiones laborales.
Muñeca y mano: tendinitis y síndrome del túnel carpiano
El uso continuado del ratón y el teclado implica movimientos repetidos de flexión y extensión de muñeca, además de una contracción mantenida de los músculos del antebrazo.
Con el tiempo pueden aparecer:
- Tendinitis de muñeca
- Tenosinovitis
- Síndrome del túnel carpiano (compresión del nervio mediano)
- Dolor irradiado hacia antebrazo y codo
Los primeros síntomas suelen ser hormigueo, pérdida de fuerza o dolor nocturno. Ignorarlos es uno de los errores más frecuentes.
Hombros y cuello: sobrecarga y dolor cervical
Trabajar frente a una pantalla con una postura inadecuada genera una tensión constante en la musculatura cervical y escapular.
Esto puede derivar en:
- Cervicalgia crónica
- Contracturas musculares
- Dolor de hombro
- Cefaleas tensionales
Muchas veces el problema no está solo en la postura, sino en la falta de movimiento y descanso muscular.
Músicos: cuando la pasión se convierte en riesgo
Los músicos profesionales son uno de los colectivos con mayor incidencia de lesiones por microgestos. Instrumentos de cuerda, piano o viento requieren movimientos extremadamente precisos y repetitivos, muchas veces acompañados de tensión emocional y largas horas de ensayo.
Entre las lesiones más frecuentes encontramos:
- Tendinopatías de mano y muñeca
- Sobrecarga de antebrazo
- Dolor cervical y dorsal
- Lesiones nerviosas por compresión
En este perfil, el miedo a parar suele retrasar la consulta médica, agravando el problema.
Sanitarios y profesionales asistenciales
Enfermeros, auxiliares, fisioterapeutas o médicos realizan microgestos constantes: movilizaciones de pacientes, inclinaciones, giros, trabajo manual prolongado y posturas forzadas.
Aunque no siempre se perciben como “lesiones laborales”, estas sobrecargas acaban generando:
- Lumbalgias
- Dolor cervical
- Sobrecarga de hombros
- Lesiones tendinosas
La suma de turnos largos y falta de recuperación es clave en su aparición.
Señales de alerta que no deberías ignorar
Uno de los grandes problemas de estas lesiones es que el cuerpo avisa, pero aprendemos a normalizar el dolor.
Algunas señales claras son:
- Dolor que aparece siempre al trabajar
- Hormigueo o adormecimiento
- Rigidez matutina
- Pérdida de fuerza
- Molestias nocturnas
Si el dolor se mantiene más de dos o tres semanas, no es algo pasajero.
Diagnóstico: por qué no basta con “reposar”
El diagnóstico de las lesiones laborales invisibles debe ser preciso. No todas las tendinitis son iguales, ni todos los dolores cervicales tienen el mismo origen.
En CECOTEN, el abordaje incluye:
- Valoración clínica especializada
- Pruebas de imagen si son necesarias
- Estudio del gesto laboral y la biomecánica
Solo entendiendo la causa real del problema se puede aplicar un tratamiento eficaz.
Tratamiento: recuperar sin cronificar
El objetivo no es solo aliviar el dolor, sino evitar que la lesión se cronifique.
Los tratamientos pueden incluir:
- Fisioterapia especializada
- Terapias ecoguiadas
- Reeducación postural
- Ejercicio terapéutico
- Abordaje médico y quirúrgico en casos necesarios
La clave está en un enfoque personalizado.
Prevención: la gran asignatura pendiente
Prevenir estas lesiones implica pequeños cambios:
- Ajustar el puesto de trabajo
- Introducir pausas activas
- Corregir la postura
- Escuchar las señales del cuerpo
No se trata de dejar de trabajar, sino de trabajar mejor.
CECOTEN: tratamiento especializado en lesiones laborales en Tenerife
En CECOTEN, Centro de Traumatología y Cirugía Ortopédica en Tenerife, tratamos a diario este tipo de lesiones laborales por movimientos repetitivos.
Nuestro equipo multidisciplinar aborda cada caso desde el diagnóstico hasta la recuperación, con un objetivo claro: que el paciente vuelva a su actividad sin dolor y sin miedo a recaer.
Porque no hace falta cargar peso para lesionarse. A veces, basta con repetir el mismo gesto miles de veces al día.











